sábado, 10 de octubre de 2009

Kalimnos

En algún sitio perdido entre los pasillos subterráneos del Cementerio de la Chacarita, hay una puerta con la inscripción "Archivo". Cruzando una oficina, una pequeña puerta abre paso a un inmenso recinto en donde Kalimnos guarda el archivo de todas las personas que han muerto en Buenos Aires. Hay quienes dicen que la extensión de ese archivo es mayor, llegado a poseer información sobre todos los que mueren en el país, incluso más. Como todo alrededor de este Eutanato, son rumores.

Kalimnos siempre va vestido de frac; usa unos lentes pequeños y suele sonreir ligeramente aún cuando las cosas no van bien. Se mantuvo al margen de los asuntos políticos de las Tradiciones hasta fines de 2007, cuando se consolidó como uno de los auspiciantes del nuevo impulso del Concilio.

Quienes más lo conocen, saben que Kalimnos ha vivido muchas vidas, y que recuerda mucho de ellas. Pocos saben que, también, sabe algunas cosas acerca de su próxima vida, y que muchas de sus acciones no trabajan en el presente sino en el distante futuro.


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